¿Qué son las criptomonedas y cómo funcionan?

09 Ago 2018

¿Qué son las criptomonedas y cómo funcionan?

Las criptomonedas han dado de qué hablar desde hace algún tiempo, convirtiéndose en un fenómeno a nivel mundia aunque no sean usadas con la misma frecuencia que el dinero tradicional. No obstante, los bancos, gobiernos, firmas de contabilidad y empresas de softwares son conscientes de la importancia que estas representan y de que, en un futuro muy cercano, será completamente necesario implementarlas en sus principales proyectos. Lo mismo sucede con el Blockchain.

¿Qué son las criptodivisas?

El término “criptomoneda” o bien, “criptodivisa” incluye un sinfín de definiciones. Sin embargo, una de las más acertadas es que, una criptomoneda es una moneda virtual creada gracias a un código computarizado. Del mismo modo, una criptomoneda es una cadena de datos que indica una unidad. La principal diferencia de éstas últimas con las monedas convencionales es que las criptodivisas son completamente descentralizadas, es decir, no son controladas, ni supervisadas por ningún gobierno, estas son monitoreadas por un protocolo de Internet P2P (de la que hablaremos más adelante). 

Estas monedas digitales se crean a través de un proceso llamado “minería”, donde se los mineros van añadiendo los registros de las operaciones que se realizan al libro público mayor de determinada criptomoneda. Todas las transacciones ocurren de inmediato en cada una de las plataformas y son agregadas al libro público, donde pueden ser visualizadas por cualquier persona de la red. Una vez que el minero confirme la transacción, esta se hará efectiva y no podrá ser devuelta, cancelada o falsificada. 

Para comprender verdaderamente lo que implican las criptodivisas es necesario conocer las propiedades revolucionarias, transaccionales y monetarias que las han posicionado como uno de los mejores activos para hacer negocios. En esta guía te explicamos cada una de ellas para que aclares todas tus dudas.  

Propiedades revolucionarias de las criptomonedas

Las propiedades revolucionarias son la principal diferencia entre las criptomonedas y las monedas convencionales. Como mencionamos anteriormente, éstas últimas se encuentran bajo la supervisión del gobierno de un país o de un banco central que rige la oferta y la demanda según su criterio y que puede visualizar la base de datos o cambiar las reglas sin llegar a un consenso entre ambas partes. Por su parte, las criptomonedas no se encuentran bajo el control de nadie, éstas simplemente se rigen por la credibilidad que mantienen sus usuarios. 

A su vez, las criptomonedas han logrado mantener el consenso gracias a una fuerte criptografía (de donde deriva su nombre) que permite garantizar su seguridad basándose en las matemáticas. Todo esto ha traído como consecuencia que las criptodivisas sean consideradas como alternativa frente a las monedas regulares. 

Propiedades transaccionales de las criptomonedas

Esquema de características transaccionales

Irreversibilidad
Cualquier transacción que incluya criptomonedas es irreversible. Luego de que se ha confirmado la validez de la transacción, no se podrá realizar ningún cambio. Esto incluye a cualquier ente gubernamental, los creadores de la criptomoneda con la que se opere o los mineros, quienes no podrán revertir bajo ningún concepto la transacción.

Confidencialidad
El uso de las criptomonedas para fines lícitos se realiza bajo el anonimato. Es decir, las cuentas de los usuarios y las transacciones jamás serán vinculadas con su identidad en el mundo real. En el caso de los Bitcoins, se utiliza una cadena que contiene treinta dígitos aproximadamente y que cumple con ser la dirección a donde serán enviados o recibidos las criptomonedas, mejor conocido como billetera o “wallet” por su traducción en inglés. Los usuarios pueden estar tranquilos ya que jamás algún dato personal será de dominio público.

Rapidez
Solo serán necesarios unos minutos para que la transacción de criptomonedas realizada se confirme y se haga efectiva.

Alcance global
Podrás enviar o recibir criptomonedas desde donde sea que te encuentres, gracias a que la red de criptomonedas se encuentra en funcionamiento a nivel mundial y permite el uso de cualquier computadora para ingresar en la misma. 

Inigualable seguridad
La criptografía con la que operan las criptomonedas asegura los fondos que corresponden a cada uno de los usuarios. A su vez, son éstos los únicos que pueden acceder haciendo uso de su clave privada. Este sistema de criptografía se considera inquebrantable en todos los aspectos que la conforman. 

Sin restricciones
Puedes usar las criptomonedas para la actividad que desees, siempre y cuando se mantenga al margen de la ley. No es necesario tramitar un permiso para usar los Bitcoins que adquieras, por ejemplo. Podrías descargar una plataforma o el mercado de criptodivisas de tu preferencia (y gratis) para comenzar a intercambiarlos como gustes, desde cualquier parte del mundo y sin previa autorización. 

Propiedades monetarias de las criptodivisas

Suministro controlado
El suministro de las criptodivisas es controlado, a diferencia de las monedas convencionales. Para controlarlo utilizan cronogramas que se encuentran escritos en sus códigos, lo que permite que el suministro de cualquiera de ellas en el futuro pueda ser estimado en tiempo real. Tal es el caso de Bitcoin, el cual disminuye su suministro a medida que el tiempo transcurre. 

Sin deuda
La existencia de las criptomonedas es completamente real, se representan a sí mismas y no son creadas a partir de una deuda, tal y como sucede con el dinero fiduciario. 

¿Cómo funcionan las criptomonedas?

Cada una de las transacciones que se realizan son enviadas entre pares desde las billeteras de las personas que se encuentran involucradas en la transacción, justo en el momento en que coinciden los códigos públicos. Estos códigos públicos se encuentran relacionados con cada una de las contraseñas privadas o claves criptográficas creadas por los usuarios y se encargan de que cada transacción llegue al monedero digital de la otra persona. Luego, las transacciones que se realizaron se registran en el libro mayor público, mejor conocido como “Blockchain” o en español: cadena de bloques. Cualquier usuario que forme parte de la misma criptomoneda podrá acceder al libro mayor, siempre y cuando haya descargado una billetera de nodo completo en lugar de un monedero virtual, como por ejemplo Coinbase. Una vez hayan accedido podrán visualizar los montos de cada una de las operaciones, más no el número de cuenta (ya que está encriptado). 

El motivo por el cual se le considera una “cadena de bloques” es porque, cada vez que un usuario recibe o envía una criptomoneda, bien sea a través de contraseñas públicas o privadas, la transacción queda en lista de espera esperando ser agregada al libro mayor. Entonces, como se producen numerosas operaciones al mismo tiempo, deben ir siendo agregadas secuencialmente, una detrás de la otra… Es una cadena de bloques de transacciones. 

Historia de las criptomonedas

¿Sabías que antes de que aparecieran las criptomonedas, ya existían otros sistemas de moneda digital? Durante mucho tiempo, un sinfín de personas intentó crear un sistema de efectivo digital, sin embargo, ninguno tuvo éxito. El problema con estos sistemas es que se encontraban controlados en todos los aspectos, eran monedas y sistemas centralizados. A partir de allí nacieron las criptomonedas que hoy en día conocemos, de naturaleza descentralizada, tal y como lo es el Bitcoin.

Para tu sorpresa, estas criptomonedas no fueron creadas con la intención de ser lo que hoy en día son. Bitcoin fue y es la pionera entre todas las miles de criptomonedas que existen y fue creada por un hombre llamado Satoshi Nakamoto. Éste último nunca reveló su identidad, así que no se sabe con certeza si existe un único creador del Bitcoin o si hay un grupo detrás de él. De igual forma, el objetivo principal de la invención del Bitcoin era crear un sistema electrónico de caja P2P (peer-to-peer).

Nakamoto, que había estudiado los modelos que se habían creado en el pasado, sabía que la creación de un sistema de efectivo centralizado traería las mismas fallas y, por ende, los mismos resultados. Es así como nació el Bitcoin, la primera red de efectivo digital descentralizada que no se encuentra bajo las órdenes o control de un gobierno o ente administrativo. Los únicos dueños de Bitcoin son los día a día deciden unirse a la comunidad, nadie más. 

Bitcoin fue creado por Satoshi Nakamoto en el 2008, año en el que logró aumentar drásticamente su valor. Inicialmente su valor rondaba cerca de un centavo, pero fue solo cuestión de tiempo para que el precio se disparara a niveles monumentales y que incluso, ha logrado mantener hasta el día de hoy (aún cuando también se han presentado bajas). 

Sin embargo y a pesar del éxito rotundo que tuvo la criptomoneda, Nakamoto enfrentaba un gran problema: detener el doble gasto. Éste último hace referencia al momento en el que el dueño de una divisa debía gastar la misma cantidad de dinero dos veces y era el principal motivo por el cual los otros sistemas habían fracasado. Las monedas digitales que habían sido creadas antes estuvieron siempre sujetas a la centralización, controladas por una autoridad central que regía los gastos y las cantidades de dinero que se manejaban con el fin de detener el doble gasto. Para solucionarlo, Nakamoto se las ingenió para un consenso donde se incluyan todas las partes que lo conforman, de modo que, si se presentaba un desacuerdo, la red no podría mantenerse en funcionamiento. 

Todo lo que Nakamoto debía hacer para crear un sistema exitoso parecía imposible de alcanzar, pero… lo logró. Esta persona o grupo demostró y sigue demostrando que crear otro tipo de sistema si es posible, así que otras criptomonedas decidieron unirse para formar la gran red de dinero digital que nos rodea en la actualidad y demostrar que no es de vital importancia estar bajo una autoridad central que controle el gasto y las cuentas de los usuarios, siempre y cuando exista un consenso entre las partes involucradas.

Como verás, la historia de la creación de las criptodivisas no es muy larga, pero sin duda alguna trae consigo numerosos acontecimientos históricos que han marcado un antes y un después. Hoy en día son cada vez más los bancos, organizaciones, firmas de inversión e incluso, minoristas que aceptan las criptomonedas como una forma de pago. 

Las criptomonedas más comunes

Criptomonedas populares

Luego de que Nakamoto creara el Bitcoin en el 2008, docenas de criptomonedas descentralizadas han sido lanzadas. Hoy en día existen aproximadamente 1700 y la cifra no para de aumentar. Sin embargo, entre las más populares y de mayor valor se encuentran:  

  • Bitcoin: la primera criptomoneda a nivel mundial. Se posiciona como la más popular en los mercados virtuales, aun cuando no es completamente lícita en todos los países.
  • Ethereum: basada en las bases de Turing, esta criptomoneda les brinda a los desarrolladores la oportunidad de crear diferentes aplicaciones o mejorar otras ya existentes y que no son compatibles con la plataforma de Bitcoin. 

  • Bitcoin Cash: su origen proviene de una separación de la comunidad de Bitcoin. Su valor ha ido aumentando considerablemente logrando posicionarse entre la lista de las cinco criptomonedas principales, en términos de capitalización bursátil. 

  • Bitcoin Gold: basada en el Bitcoin, usa otro tipo de algoritmo que le permite ser encriptado. En todos los demás aspectos, ha decidido seguir las pautas del proyecto Bitcoin.

  • Litecoin: esta criptomoneda se fundó con un motivo principal: ser la “plata digital”, comparándose con el término empleado del Bitcoin: “oro digital”. Se considera una bifurcación de la comunidad Bitcoin, con la diferencia de que su límite es de 84 millones (contra 21 del Bitcoin) y puede generar bloques cuatro veces más rápido. 

  • Ripple: lo que la diferencia de las demás criptomonedas es que esta no utiliza la cadena de bloques para que las transacciones alcancen el consenso de toda la comunidad. Esta por su parte usa un proceso iterativo de consenso que, si bien es cierto, lo hace vulnerable a los ataques de piratas informáticos, le permite operar con mayor velocidad que el Bitcoin. 

  • Dash: esta red se encuentra dividida en dos niveles: el primero conformado por los mineros que garantizan la seguridad de la red y registran las operaciones mucho más rápido que los mineros de Bitcoin, mientras que el segundo está formado por los denominados “nodos maestros”. Éstos últimos se encargan de transmitir nuevamente la transacción y habilitan otros tipos de transacciones como lo son: PrivateSend e InstantSend, siempre manteniéndose bajo el anonimato. 

  • BXP Chip Coin: primera criptodivisa creada en México y que les brinda la posibilidad a sus ciudadanos (y a cualquier persona del mundo) de invertir en ella, apostar y usarla a partir de este año. 

¿Qué se puede hacer con las criptomonedas?

Los usos de las criptomonedas son múltiples, aunque suelen ser empleadas principalmente para las actividades comerciales. Sin embargo, aquí te enseñamos todo lo que puedes hacer con ellas. 

Puedes comprar productos
Las criptomonedas son aceptadas en muchos sitios para realizar transacciones en línea, pagos en línea y fuera de la misma. Hoy en día es posible pagar vuelos, aplicaciones móviles, joyas, estadías en hoteles, repuestos para tu computador y cualquier bien que puedas imaginarte. 

Puedes invertir
Como lo hemos mencionado antes, las monedas digitales se consideran una de las inversiones más atractivas que se encuentran disponibles. El número de personas que se arriesga e invierte, obtiene grandes ganancias. Incluso, existen quienes afirman que gracias a estas inversiones se han convertido en “millonarios”. 

Pagos comerciales
Las criptomonedas son aceptadas como pago, tal y como sucede con el efectivo tradicional. También es posible retirar efectivo, usando el Coin ATM Radar podrás verificar cuál de los 1.800 cajeros distribuidos en 58 países se encuentra cerca de ti para que canjees tus criptomonedas por dinero fiduciario. En el caso de América Latina, el mercado de criptomonedas más grande se encuentra en México, allí es posible pagar e incluso, comprar criptomonedas en tiendas de conveniencia como Seven Eleven.

¿Cómo obtener criptomonedas?

Trading de criptomonedas

Existen cuatro formas de obtener criptomonedas que son consideradas las más comunes en la actualidad: comprar la criptomoneda de tu preferencia con dinero tradicional, recibirla como resultado de un bien o servicio prestado, crearlas a través del proceso de minería, o bien, prestarlo o intercambiarlo.  

Comprándolas

Al momento de realizar una transacción con criptomonedas, bien sea comprar o vender, lo que verdaderamente compras es el activo, luego de que has colocado su valor total para abrir una posición en el mercado. Del mismo modo que con las inversiones tradicionales, deberás crear una cuenta en el mercado de divisas de tu preferencia, allí serán almacenadas tus criptomonedas en la billetera. 

El primer paso antes de crear tu cuenta será tener acceso directo a la plataforma de intercambio. Quizás no te familiarices en un instante, pero una vez que comiences a involucrarte con la tecnología que utilizan y entiendas los datos, será muy fácil de manejar.

Luego, deberás crear tu propia cuenta desde donde comerciarás las criptomonedas. Es importante tomar en cuenta que, en la mayoría de los casos, el hecho de obtener una cuenta tarda unos días ya que hay muchas personas haciendo el mismo trámite. Éstas a su vez son de uso restrictivo, donde es probable que al principio solo puedas comerciar con unos pocos cientos de dólares a la semana. También, deberás pagar comisiones (en la mayoría de los casos, no todos) por mantener tus fondos o hacer retiros.

A través del comercio

El hecho de distribuir, apostar o intercambiar CFDs (contratos por diferencia), hace referencia a la especulación sobre si el mercado elegido aumentará o disminuirá en valor. Los precios se cotizan en monedas tradicionales, y tú nunca tomas posesión de la criptomoneda en sí.

Las apuestas con Contratos por Diferencia (CFD) son productos apalancados que te permitirán abrir una posición con tan solo una fracción del valor total de la operación. Es decir que, podrás obtener una gran exposición en el mercado financiero, mientras que solo movilizas una pequeña cantidad de capital. Sin embargo, siempre ten presente que, así como tus ganancias pueden aumentar, también podrían disminuir.  Además, debido a que no es necesario lidiar con un intercambio, tú podrías estar listo para operar en mucho menos tiempo.

De hecho, con Libertex podrías comerciar en menos de cinco minutos, con nuestro sencillo formulario de solicitud y verificación instantánea en línea. Con el comercio de criptomonedas, no accederás directamente al intercambio subyacente: nosotros nos exponemos al mercado en tu nombre. Esto significa que no necesitarás configurar y administrar una cuenta de intercambio.

Minándolas

El proceso de minar criptomonedas se trata de: procesar las transacciones dentro del sistema de monedas virtuales. Por ejemplo, en la plataforma Bitcoin cada transacción que se produce es conocida como “bloque” y se adhiere al registro de todas las demás transacciones que se hicieron anteriormente. Es por ello por lo que se le conoce como una “cadena de bloques”.

¿Cómo funciona Blockchain?

Al realizar una transacción de criptomonedas de punto a punto, la misma es enviada a todos y cada uno de los usuarios que poseen monederos de nodo completo. Luego, los mineros deberán resolver un problema o acertijo matemático a través de un software que les permitirá agregar un bloque de transacciones al libro público mayor. El minero que logre resolver el enigma recibirá una recompensa de criptomonedas.

Debido a la alta competencia de mineros, muchos han creado una nueva práctica llamada “mining pool” o piscina de minería, que consiste en reunir todos sus conocimientos computacionales para resolver el problema y compartirse la comisión entre los participantes. El algoritmo de mining pool se basa en el consenso, donde si la mayoría de mineros envía los mismos datos de la transacción, se confirma que las transacciones son correctas. 

Una criptomoneda es definida gracias al registro digital firmado de sus transacciones, comenzando con el momento de su creación. Los bloques son pruebas de trabajo en HASH cifrada que evitan los intentos de duplicado de monedas. Si las cadenas de bloques no existieran, sería muy fácil copiarlas y pegarlas.  

En sus inicios, la extracción de criptomonedas se realizaba en las CPU de cualquier computador individual que tuviera mayor velocidad y mayor cantidad de núcleos, logrando una mayor rentabilidad. Posteriormente el sistema evolucionó a sistemas de tarjetas de múltiples gráficos, pasando por matrices de puertas programables (FPGA) hasta llegar a lo que hoy en día se conoce como ASIC o circuitos integrados de aplicaciones específicas. Éste buscaba encontrar los mismos resultados (o mejores) pero disminuyendo el uso de energía eléctrica.

Bitcoin inició con tan solo unos pocos individuos y organizaciones mineras. Para ese momento, la puesta en marcha podría ser habilitada por un solo sistema de juego de alta gama, pero ahora todo ha cambiado. Hoy en día, incluso las organizaciones mineras más grandes necesitan gastar grandes cantidades de dinero en computadoras de alto rendimiento para garantizar su seguridad, aun cuando eso no sea suficiente. Los “bots” o minería sigilosa sigue siendo una amenaza para estas redes, donde las criptomonedas de los usuarios son extraídas sin su previa autorización.

Resultado final: gráfico de pros y contras

A continuación, te presentamos todos los pros y contras de las formas más usadas para la extracción de criptomonedas. Es importante que tomes en cuenta que todas y cada una de ellas representan un riesgo y que deben ser realizadas bajo una serie de conocimientos previos.

 ProsCons
Compra Posees criptomoneda
Puedes usar criptomonedas para comprar cosas
Necesitas contar con el valor completo en dinero corriente
Límites de cantidad depositable
Pagas comisiones por retiros o transferencias
Trading Usas apalancamiento y no estás obligado a invertir una gran cantidad
No tienes que pagar impuestos por el beneficio
Empiezas a invertir de inmediato, sin necesidad de terceras cuentas
Sin depósitos o comisiones de retiro
Sin límite de depósito
No posees criptomoneda
Fácil perder el control sobre cuánto estás invirtiendo
Minería Posees criptomoneda
El único capital necesario es el de la primera inversión en equipos
Enorme competencia
Cantidad limitada de Bitcoins que pueden ser minados
La mayoría de Bitcoin ya han sido minados
Costos de electricidad y hardware
Puede tardar mucho ganar Bitcoins

Consideraciones finales

Las criptomonedas no son más un asunto de ciencia ficción, son reales y no son propiedad de ningún estado. Sirven para liquidaciones no monetarias y para aquellos inversionistas con visión de futuro que desean enriquecerse. 

Invertir en criptomonedas implica generar grandes ganancias a través de un mercado relativamente joven, donde los inversionistas más optimistas y visionarios se proyectan a futuro para comprar las criptomonedas de mayor potencial. 

Sin embargo, no olvides que antes de invertir es necesario realizar tus propias investigaciones. De ese modo tus inversiones serán seguras y con pocas probabilidades de pérdida.

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