¿Qué solución hay para Turquía? El consenso se muestra muy crítico

Ago 14, 2018

La lira turca rebotaba estaba mañana un 4,21%. Esto, unido al anuncio del Banco Central de Turquía ayer de su decisión de dar liquidez al sistema financiero del país con una inyección de 6.000 millones de dólares, oro por valor de 3.000 millones, así como 10.000 millones de liras, parece que daba un respiro a las bolsas europeas, que abrían en verde. Pero la alegría ha durado poco. A media sesión, el Ibex 35 se ha dado la vuelta y empezaba a cotizar en rojo, mientras sus homólogos europeos aguantaban planos el tirón.

Y es que los inversores no saben cuándo verán la luz al final del túnel en la crisis turca. Alexander Londoño, analista colaborador de ActivTrades, destaca que “muchos de los problemas que tiene Turquía en este momento se deben al sobre-endeudamiento público. Erdogan ha sido criticado por tener poco conocimiento de la economía, como cuando en cierta ocasión dijo que bajar los tipos de interés reducía la inflación. Hasta el momento, Turquía tiene una inflación del 16% y un déficit de cuenta corriente sobre su PIB del 5%. Por eso ahora el banco central turco ha prometido mantener con liquidez a los bancos comerciales y el ministro de Finanzas piensa ofrecer una rueda de prensa el próximo jueves. No obstante, garantizarle liquidez a los bancos comerciales no es una solución de fondo a la crisis de la lira”.

Algunos analistas opinan que el banco central turco debería aumentar sus tipos de interés y tener más control de capitales. Otra opción que tiene Turquía para salir de la crisis financiera es un rescate por parte del Fondo Monetario Internacional (FMI), parecido a lo que se hizo con Grecia.

A la situación política en Turquía se une la presión empresarial. Las empresas turcas instaron hoy a una política monetaria más estricta, que puede verse como un indicio de luz al final del túnel en la cotización de la lira. Pero el mercado no tiene claro que esta presión vaya a convertirse en realidad. Bart Hordijk, analista de Monex Europe, también se muestra muy crítico: “Con las empresas turcas en un aprieto, pero aparentemente impotentes, y el Banco Central y Erdogan tomando medidas que van desde ineficaces a contraproducentes, parece que una solución interna para la crisis monetaria es improbable”.

Además, los expertos tampoco creen que Erdogan permita la ayuda de instituciones como el FMI, el Banco Central Europeo o la Reserva Federal estadounidense. “Esto deja a Turquía en manos de Rusia, China o Qatar, pero queda por ver si estos países estarán dispuestos o serán capaces de apoyar a Turquía, especialmente si este país toma las decisiones equivocadas a nivel nacional en este momento”, añade Bart Hordijk.

Lo que sí está claro es que el foco de atención de los mercados permanece en la evolución de la situación de Turquía. “Mientras la situación no se estabilice, y con unos volúmenes inferiores a los habituales, el mercado mantendrá una preferencia por posiciones de menor riesgo, priorizando activos y divisas considerados refugio o más defensivos”, concluyen desde Bankinter (MC:BKT).